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CONTRA GARZÓN

septiembre 18, 2013

CONTRA EL FASCISTA GARZÓN

Emocionante a más no poder es la solidaridad de argentinos con nuestro pueblo, así, con la solidaridad de los pueblos es como conseguiremos nuestra libertad.
Parece mentira que gente del extranjewro apoye nuestra independencia y haya vascos miserables que se sientan españoles y hasta apoyen la represión contra nuestro pueblo.
Lo que van a ver a continuación, ha sido enviado por un amigo a sus numerosas amistades y como ven se trata del repudio a la visita a Argentina del indeseable, fascista y criminal juez Baltasar Garzón. En verdad y lo repito, es emocionante encontrarse con esta solidaridad. Podemos decir que los vascos no estamos solos, que a pesar de las mentiras y calumnias del criminal gobierno español, tenemos muchos amigos por el mundo.
Sintámonos orgullosos de ser vascos y luchemos por nuestra patria hasta que la veamos libre de esas cadenas que nos impone el gobierno fascista y criminal español.
Gracias Argentina, gracias buenos amigos por esta solidaridad, con vuestra ayuda y la de otros pueblos conseguiremos nuestro justo objetivo.

escrache c/ el “juez” Baltasar Garzon, persona non grata en Buenos Aires
INTEGRANTES DE UN GRUPO ARGENTINO SOLIDARIO CON LOS PRESOS VASCOS ESCRACHÓ ACTO DONDE DEBÍA HABLAR EL EX JUEZ GARZON
ver video del escrache

Numerosos militantes del Capítulo Argentino de la organización Euskal Herriaren Lagunak (EHL) (Amig@s del Pueblo Vasco) impidieron que el ex juez español Baltasar Garzón hablara en un acto convocado por el decano de la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Buenos Aires, Héctor Trinchero y que contó con la presencia del diputado nacional Remo Carlotto y del filósofo Ernesto Laclau. El tema de la convocatoria era el de “Derechos Humanos y procesos de emancipación”.
Desde poco antes de comenzar la actividad, programada en el Auditorio de la Facultad y a la que concurrió numeroso público, los integrantes de la organización solidaria con el pueblo vasco se repartieron entre los asistentes esperando el momento de la entrada de Garzón. El ex juez advertido de que se preparaba un escrache contra él optó por no asistir, a pesar de que los disertantes repitieron una y otra vez que “ya estaba arribando” a la Facultad.
Fue entonces que desde distintos ángulos del Auditorio se desplegaron numerosas banderas vascas y pancartas exigiendo la libertad de los presos y presas vascas, mientras un integrante de EHL, micrófono en mano, señalaba que “como antiguo militante de Montoneros y ex prisionero político me parece realmente injurioso para los derechos humanos que un día como hoy, que recordamos la masacre de la noche de los lápices, en que fueron asesinados numerosos estudiantes durante la dictadura militar, se invite a esta Facultad a un represor del pueblo vasco, a un hombre repudiado por haber consentido las torturas de cientos de militantes. No lo vamos a tolerar y como dicen nuestros volantes: como a los nazis le va a pasar, adonde vaya lo iremos a buscar”, terminó entre aplausos.
Esa consigna, junto con gritos de “Garzón represor” fue repetida varias veces por los militantes de EHL, mientras se repartían volantes denunciando quién era realmente el invitado que optó finalmente por no asistir al encuentro. (ver texto completo del volante, al pie de la nota)
Enseguida, mientras el decano Trinchero señalaba que “tenemos visiones diferentes pero todos podemos opinar, ya que aquí vinimos a hablar de derechos humanos”, otro integrante de Amig@s del Pueblo Vasco, señaló al público asistente y a los componentes de la mesa que “quienes hemos venido aquí a denunciar quien es en realidad Garzón, somos todos militantes populares, muchos de nosotros hemos pasado por la tortura y nos parece de muy mal gusto se le siga dando cabida a un siniestro personaje como Garzón, ya que por su juzgado, la Audiencia Nacional franquista, desfilaron cientos de jóvenes que como nuestros 30 mil hermanos desaparecidos, fueron brutalmente torturados y el señor Garzón siempre lo consintió. Más aún, multiplicó las detenciones y las penas contra los militantes vascos y catalanes que luchan por su independencia del reino fascista de España”.
Otro joven de EHL, nacido en España e hijo de un exiliado argentino, logró que se lo escuchara en silencia, cuando evocando las viejas solidaridades del muchos habitantes del pueblo español y sus organizaciones populares se recibió y apoyó a los exiliados argentinos. En nombre de esa memoria, nos resulta nefasto que en este país que es vanguardia en la lucha por los derechos humanos se le de cobijo a un juez represor como Garzón, que ha hecho de la persecución implacable a los militantes vascos casi una forma de vida. Les pedimos que reflexionen y que no sigan protegiendo a un personaje tan repudiable”.
De esta manera, con los estrofas del popular “como a los nazis te va a pasar…” repetidas por parte de los asistentes, se dio por finalizado el escrache, que causó numerosos comentarios favorables entre la comunidad estudiantil de la Facultad.
Un militante de EHL explica al público y a la mesa por qué Garzón no puede ser vinculado a la defensa de los derechos humanos, ya que su pasado represor lo invalida de por vida.
Militante español hijo de exiliado argentino, contó con claridad el papel repudiable que jugó Garzón en la persecución implacable de los militantes vascos.
El público asistente al acto leyó atentamente los volantes donde se demuestra “la otra cara de Garzón”
El panel que esperó vanamente la concurrencia de Garzón: Remo Carlotto, Ernesto Laclau y el decano Héctor Trinchero
Garzón en sus tiempos en que comandaba la represión desde la Audiencia Nacional Franquista
“Como a los nazis te va a pasar: adónde vayas te iremos a buscar”
Compañeros/as: Este personaje que ustedes homenajean no es lo que parece. Tiene dos caras. Les contamos:
a)Baltazar Garzón ha convalidado con su accionar todo tipo de atropellos en contra de militantes vasc@s, catalanes, gallegos y hasta árabes que residían en España. Todos ellos pasaron por el Tribunal de Excepción franquista que Garzón presidía (la Audiencia Nacional) y desde el que facilitó condenas de hasta 30 años de cárcel a patriotas independentistas. Pero lo que es peor, habilitó la impunidad para torturar al no aceptar jamás las denuncias formuladas por los detenidos, algunos de ellos martirizad@s, violad@s, golpead@s por los esbirros policiales españoles, de manera similar a lo que aquí ocurría en la ESMA o en otros campos de exterminio.
b) Garzón, con su doctrina de permitir alargar los tiempos de incomunicación hasta 5 días a los detenidos, facilitó que los represores se ensañaran con el prisionero hasta obtener “confesiones” a fuerza de picana, bañera o colgar sus cuerpos encadenados boca abajo.
c) Con la excusa de que todo militante independentista era de ETA, envió a prisión a centenares de vasc@s y catalanes. 150 de ellos y ellas denunciaron torturas y Garzón no investigó ninguna.
d) Garzón también ilegalizó numerosas organizaciones políticas y culturales, pero no contento con ello, la emprendió con la libertad de opinión y mandó a clausurar dos diarios, dos revistas y una radio, haciendo detener a varios de sus periodistas.
e) Además, el ex juez que se presenta como abanderado de la lucha judicial anti franquista, invalidó desde su cargo el sumario de 152.237 víctimas identificadas del franquismo, presentado por diversas organismos de derechos humanos de España. (ver http://www.forumperlamemoria.org/?La-paradoja-de-Garzon
f) Garzón es un gran amigo de la oposición al chavismo. Él en persona estuvo en Venezuela cuando Hugo Chávez no le renovó la licencia al canal golpista RCTV y apoyó explícitamente a los escuálidos. En ese tiempo, el ex vicepresidente y actual alcalde de Caracas, Jorge Rodríguez, lo acusó de ser “un payaso que vino a nuestro país a tratar de darnos lecciones de democracia. Ese juez pro-imperialista vino para acá pagado y tarifado a decir lo que quiere escuchar la oposición venezolana”.
Recientemente, Garzón acaba de prologar el libro “Estado delincuente”, escrito por dos amigos del fascista Capriles, Carlos Tablante y Marcos Tarre.
g) También el ex juez asesoró al ex presidente colombiano Alvaro Uribe Vélez y hoy lo hace con el presidente Santos. Sobre su relación con el primero, basta leer lo que declararon en febrero de este año numerosas comunidades indígenas del Cauca: “Nos duele que haya sido Baltasar Garzón quién haya avalado en un primer momento el proceso de reingeniería paramilitar, llamado desmovilización, por la seguridad democrática de Álvaro Uribe Vélez, afirmando que era un modelo de justicia”. (ver declaración completa en: http://www.derechos.org/nizkor/colombia/doc/bgarzon1.html=)
GARZÓN, COMO “CLARÍN”: MIENTE. Sobre su pasado siempre ligado al poder (hasta que les dejó de ser útil), y sobre un presente de “defensor de derechos humanos”, cuando lleva en sus oídos los gritos de dolor y terror de las chicas y chicos que fueron torturados por la policía a la que el ex juez creyó, amparó y defendió.
Por eso decimos: GARZON NO ES TRIGO LIMPIO y lo denunciamos como lo hubieran hecho nuestros 30 mil hermanos desaparecidos y asesinados.
EUSKAL HERRIAREN LAGUNAK (Capítulo Argentina) – Amig@s del Pueblo Vasco

Amigos y Amigas del Pueblo Vasco en Argentina
http://ehlargentina.blogspot.com
Correo electrónico: ehlargentina@gmail.com

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LOS PROETARRAS

septiembre 17, 2013

que se vayan, se vayan, se vayan… de una p… vez!
Es lo que debenn hacer, marcharse para siempre, pues están en una tierra extranjera para avasallar a los ciudadanos de ese país, que se vayan, que se vayan a joder a su madre o a su rey o al puto Rajoy o a quien quieraN, pero que se vayan.
Buen comentario me manda un estimado amigo y aquí lo publico, pero no sin antes aclarar algo. Esos indeseables llamados aquí agentes, no han detenido a ningún terrorista, los terroristas son ellos, gente sin escrúpulos que por un puñado de dinero se venden al mejor postor y van a una tierra extraña a asesinar a sus hijos.
No son los proetarras los que quieren que estos miserables vendidos se vayan a su patria, a su España, sino que es el sentir de todo vasco que se precie de tal, de todo vasco bien nacido, de todo vasco que tenga un mínimo de amor a ese divino país que es Euskal Herria. No puede ser de otra manera, no se puede ser vasco y dejar de despreciar a estos miserables españoles que llegan a nuestra patria a masacrar a nuestro pueblo.
Acontinuación la nota.

En El Confidencial Digital:
SEGURIDAD
15 de septiembre del 2013
‘Escrache’ a la unidad de élite de la Guardia Civil en el País Vasco. Los proetarras difunden fotografías con los rostros de los agentes para que se marchen
La campaña de acoso contra los guardias civiles en el País Vasco sube de tono. Ahora, los proetarras han iniciado una cruzada contra los agentes del GAR (Grupo de Acción Rural), el grupo de élite de la Guardia Civil especializado en operaciones antiterroristas, para que abandonen la región.
El GAR es el grupo que más terroristas ha detenido desde su creación. Entrenados en operaciones de alto riesgo, los proetarras siempre han criticado sus efectivos controles de carretera. Siempre están donde menos se les espera ya que, precisamente, una de las claves de su trabajo es la sorpresa a la hora de establecer dispositivos antiterroristas.
Ahora, los proetarras han elevado su nivel de presión sobre estos agentes y han iniciado una estrategia para conseguir que se vayan del País Vasco y de Navarra, lugares donde operan a diario estos agentes de élite que viven en un complejo ubicado en Logroño.
Concretamente, la Guardia Civil ha detectado cómo miembros del entorno de ETA estándifundiendo imágenes con el rostro de los agentes del GAR, según ha sabido El Confidencial Digital. Lo hacen especialmente en Internet, a través de foros, blogs o portales radicales de la causa abertzale.
Los proetarras siguen el siguiente sistema:
— Toman primeros planos de los rostros de estos agentes mientras participan en operaciones en la calle. Por ejemplo, cuando están apostados en un control de carretera o cuando realizan tareas de vigilancia en algunas localidades del País Vasco o Navarra.
— Posteriormente, los rostros son difundidos a través de Internet para que los proetarras puedan indentificarles y declararles como ‘enemigos de Euskal Herria’.
— Los abertzales radicales cuentan con la ventaja de que los agentes del GAR no llevan, en la mayoría de ocasiones, el rostro cubierto por un verduguillo. Sólo lo utilizan en detenciones y registros. En el resto de operaciones llevan la boina típica de la unidad, lo que les deja la cara visible.
— Una de las claves del éxito del GAR es la discreción con la que actúan siempre sus agentes. Los proetarras lo saben. Buscan, por tanto, descubrir a sus integrantes y evitar que puedan moverse con libertad.
Las fuentes consultadas por ECD añaden que la campaña de ‘escraches’ contra la Guardia Civil no solo afecta al GAR. Miembros del GRS (los antidisturbios de la Benemérita) o agentes de cuarteles de localidades típicamente abertzales también han sido fotografiados y sus rostros han acabado en Internet.
Uno de los territorios especialmente ‘caliente’ para la Guardia Civil es el municipio navarro deAlsasua. Hace unos días, la Benemérita evitó que se celebrará el ‘Alde hemendik’ (fuera de aquí), una jornada donde los proetarras reclaman la expulsión de las Fuerzas de Seguridad.
La fuerte presencia policial impidió su celebración. Los abertzales, por cierto, tenían preparadosexhibir ‘ninots’ ofensivos contra la Guardia Civil. En uno de ellos se veía cómo un agente torturaba a un detenido, pero no llegaron a sacarlo a la calle.

¡Indignante!

septiembre 16, 2013

Así, de indignante, califica quien me envia esta información los hechos sxucedidos contra una familia vasca y patriota.
Y lo que más indigna es que haya vascos responsables de esta vergonzosa represión. No es que sean traidores, es que son unos mierdas y autentica escoria.
Vean lo que causa tal indignación.

CONSECUENCIAS DE LA POLÍTICA CARCELARIA | XABIER GOROSTIAGA, HIJO DE Judith Uriarte Y PABLO GOROSTIAGA
«Cuando ‘ama’ se apagó del todo, ni sabíamos aún dónde estaba ‘aita’»
La decisión de impedir a Pablo Gorostiaga despedirse de su esposa Judith Uriarte se ha convertido en el ejemplo más reciente y lacerante de la política carcelaria. Su hijo Xabier ha narrado a GARA en nombre de la familia cómo fue esa lucha de cinco días por que su «aita» pudiera al menos dar un beso de despedida a la compañera de su vida. Un relato sin adjetivos pero que resulta revelador y estremecedor a la vez, y en el que, pese a todo, afloran también rayos de luz entre las nubes y agradecimientos entre las denuncias.
Comenzando por el principio, su padre pidió su traslado el 28 de agosto para poder ver a su madre, gravemente enferma, consciente de que podía ser una despedida. ¿Cómo fueron aquellos momentos?
Han sido días muy duros. Ama estaba gravemente enferma, pero a principios de agosto no éramos conscientes de que la evolución podía ser tan rápida. De hecho, en julio nos habíamos animado a pedir para mediados de agosto un vis a vis con la intención de ir con ella hasta Herrera, pensábamos que podíamos intentarlo. Pero según se acercaba la fecha veíamos que la cosa se estaba complicando. Así, justo después de la fecha del pregón, vimos que ama empezaba a estar cada vez más débil, y se lo comentamos a aita, que hacia el día 20 nos comunicó que si ella ya no podría ir nunca más a Herrera, él pediría el traslado para visitarla en casa. Solicitó entonces un vis a vis especial con los hijos para el día 29 con la intención de enfocar el tema. Pero nosotros ya el día 22 le dijimos que la salud de ama empeoraba cada día y que no esperase a reunirse con nosotros y pidiese ya el traslado. Claro, todo esto con llamadas de teléfono de cinco minutos cada día, que justo dan para ofrecer un «parte médico» abreviado.
Empezó a hacer trámites y le comunicaron que debía presentar un informe médico. El viernes 23 la médico de ama emite el informe, que se lo pasamos a aita en la visita habitual del sábado, con los amigos que van a visitarle. El lunes 26 presentó su solicitud y el miércoles 28 a la noche ama empeoró. Así que mi hermana Esti se quedó con ama en casa, y fuimos a Herrera Zigor y yo. En el vis a vis del día 29 le explicamos que la situación era ya terminal, y que no sabíamos cuánto podía durar. Sabíamos que la enfermedad no tenía curación y por tanto era un desenlace esperado, pero es cierto que la rapidez con la que se habían sucedido los acontecimientos en las últimas dos semanas no entraba en nuestros cálculos.
Aunque de cinco en cinco minutos ya habíamos ido explicándoselo, fue un momento duro cuando le dijimos que si no se conseguía una conducción directa lo más probable era que no llegase a verla con vida. También cuando le explicamos que en todo caso el viaje sería solo para poder darle un beso y abrazarla, porque ella ya estaba en estado inconsciente. Aita, a pesar de todo, y sabiendo lo difícil que le podía resultar, dijo con convicción que quería intentarlo. Que le gustaría darle un último beso.
Al salir de la cárcel, justo diez minutos después, apenas sin abandonar el aparcamiento, nos llamó para notificarnos que la Junta de Tratamiento de Herrera había denegado el permiso para verla, debido a la peligrosidad de las actividades delictivas desarrolladas por aita (a quien mantienen en primer grado) y a la alarma social. Lo cierto es que él era el más consciente de la situación en que se encuentra, así que le dimos todo el ánimo que pudimos y le dijimos que en cuanto hubiese un desenlace le enviaríamos toda la documentación para que pudiese pedir el traslado al acto de despedida que se celebrase.
Pero la sorpresa saltó al día siguiente, viernes, pues nos pusimos en contacto con la abogada Ane Ituño, y esta envió rápidamente toda la información al Juzgado de Vigilancia Penitenciaria de la Audiencia Nacional, incluyendo un último informe médico que ya detallaba la situación final en que se encontraba ama. El juzgado emitió un auto admitiendo el recurso presentado por aita y exigiendo su traslado inmediato, explicando que se trataba de un desenlace de horas o días. Al mediodía llamó aita, y le comunicamos la noticia.
Tras varias llamadas telefónicas a la cárcel (que inicialmente decía que no le había llegado aún el fax, a pesar de que en el juzgado tenía hora de envío a las 11.50 de la mañana), conseguimos que el subdirector nos indicase que a las 15.00 horas ellos ya habían hecho los trámites necesarios ante lo que llamaron el Centro Directivo y que ahora la decisión sobre el traslado era competencia exclusiva de este centro. Y a las 18:00 horas llamó aita, para decir que le habían comunicado que estaban a la espera de que acudiese la Guardia Civil a buscarle. De hecho esta hora no es habitual para llamar, por lo que los funcionarios debieron facilitarle el acceso al teléfono de manera extradordinaria.
Ama continuaba sedada, pero con respiración regular y aspecto muy tranquilo, lo que nos daba esperanzas de que aita pudiese llegar a tiempo para un último abrazo.
Llamamos a la abogada para contarle la noticia y darle las gracias por todo el esfuerzo realizado, llamamos a los amigos que tenían que estar saliendo para hacer la visita del día siguiente… y empezamos a pensar en cómo sería la visita de aita a casa, si se pondrían en contacto con nosotros para avisarnos previamente, etcétera.
Pero hora y media después todo se desvaneció.
Aita volvió a llamar, esta vez ya a su hora habitual, para decirnos que continuaba en Herrera, y que mucho se temía que de allí no le iban a mover. Rabia, impotencia… y la sensación de que por mucho esfuerzo que ama hiciese por seguir respirando, aita ya no la iba a volver a ver con vida.
Llamadas a la abogada, extrañeza, despiste… Y a la mañana siguiente, intentos por enviar e-mails a Instituciones Penitenciarias para explicar la urgencia de la situación, llamadas a los juzgados que permanecían cerrados, y llamadas a la cárcel, muchas llamadas, cada cuatro horas, para cerciorarnos al menos de que aita estaba allí. Tras los movimientos de las últimas horas, había consumido ya todas las llamadas a las que tiene derecho, por lo que no podía llamarnos más. Solo sabía que si había un desenlace fatal, recibiría el aviso para ponerse en contacto con su familia.
¿Qué trato recibieron en ese contacto telefónico con diferentes responsables de Instituciones Penitenciarias? Llama la atención ese ir y venir de gente al teléfono que no sabe nada ni mueve un dedo…
Como él no podía llamar, todas las personas que entraban y salían ese sábado a las visitas de sus compañeros presos políticos vascos preguntaban a quienes visitaban si sabían si Pablo estaba aún dentro, y nos llamaban inmediatamente para decírnoslo. Desgraciadamente uno tras otro fueron diciendonos que sí, que aita seguía allí. En la cárcel no nos decían nada. Solo que ellos ya lo tenían todo preparado para el traslado. Les pedimos en numerosas ocasiones que nos facilitasen un teléfono del famoso Centro Directivo, pero no hubo manera. Ni en internet ni de ningún modo pudimos contactar con ellos.
Si ama hubiese fallecido el viernes a la tarde, el famoso Centro Directivo o la propia dirección de la cárcel de Herrera hubiese tenido que organizar un traslado directo para el funeral. Pero como estaba agonizando, y no había muerto aún, nadie movió un dedo. No se trataba, pues, de falta de medios o de un problema de plazos (en caso de fallecimiento hubiesen estado obligados a trasladar a aita hasta el funeral) sino de falta de voluntad. Sabían perfectamente el estado exacto de ella, pues el mismo día 30 por la mañana el Juzgado de Vigilancia Penitenciaria ya lo había incluido en su auto, y constaba en la documentación remitida a la cárcel. Incluso nos indicaron que el sábado a la mañana había habido una conducción ordinaria y que en ella no había salido, pero que dadas las circunstancias lo lógico sería que saliese en una conducción directa extraordinaria…
Pero, horas tras horas, aita seguía en Herrera. Ama continuaba sedada, pero ya con la respiración cada vez más corta y con mayor esfuerzo, lo que nos prevenía de que el desenlace no tardaría demasiado en llegar.
El domingo por la noche, tras certificar una vez más que él sigue en Herrera, llamamos de nuevo a la abogada, que nos indica que el lunes a primerísima hora se pondrá en contacto de nuevo con el juzgado. Como no consiguen que responda a las llamadas, hacia las 10 de la mañana un abogado que estaba en Madrid se persona físicamente en el juzgado y allí no dan crédito a lo que les cuenta. Vuelven a emitir un nuevo auto exigiendo el traslado e insisitiendo en la urgencia. La propia jueza llama por teléfono a la cárcel y a Instituciones Penitenciarias desde su despacho ante el abogado para expresar su estupor.
Ahora ya aita dispone de llamadas y a mediodía volvemos a hablar con él; nos indica que le han dicho que saldrá a la tarde, en conducción directa extraordinaria. Pero cuando yo vuelvo a llamar a la cárcel, hacia las 15.00 horas, para saber si ha salido, me indican que la orden es para hacer una conducción directa solo hasta Madrid, y que de allí continuará el viaje en conducción ordinaria. Yo les insisto en que la situación de ama es de agonía, pero ellos me vuelven a repetir que es cuestión del dichoso Centro Directivo. Pensamos que pasará la noche en Valdemoro. Ama respira ya con mucha dificultad y sabemos que no aguantará mucho.
Esa tarde, los seis nietos de Pablo y Judith pasaron a darle un beso, y nosotros le susurrábamos que estuviese tranquila, que aita ya había salido, y que todo estaba bien. Imaginamos que no nos oía. Pero al final de ese día, hacia las 22.30, cuando ya todos los nietitos habían marchado, así como sus hermanos y familiares que como cada día nos han hecho compañía durante todo este tiempo, ama aminoró la respiración, y poco a poco, en unos minutos, se apagó del todo.
Al sufrimiento que supone ver morir a tu ama hubo que añadir el de saber que aita estaría en una celda de aislamiento, probablemente solo y en una cárcel desconocida, consciente de que ya no llegaba. Quizá al salir de Herrera pudo pensar que le llevaban directo hasta Araba, pero ahora ya era consciente de que estaba en Madrid.
Al día siguiente ni siquiera sabíamos dónde estaba para notificarle la defunción, hasta que hacia las 11.30 familiares de los presos de Ocaña se ponen en contacto con nosotros para decirnos que aita está allí, lo que ya supone la gota que colma el vaso. Tras los autos judiciales, las llamadas y el trabajo de médicos y abogados… solo le han movido 100 kilómetros al quinto día tras realizar la petición.
¿Cómo vive Pablo esa incertidumbre del traslado que no llega y la noticia del fallecimiento de su esposa?
Probablemente él haya sido el más consciente de que la situación podía acabar así. Conoce el día a día de la cárcel y sabe muy bien que su vida se encuentra en manos de otras personas, para quienes ellos no son más que un número más. Un «terrorista» contra el que todo vale. Quizás la peor parte nos la hayamos llevado quienes a su alrededor, y en el contexto político en el que nos encontramos, estábamos convencidos de que por algún lado aparecería un poco de humanidad en medio de este sistema de por sí inhumano. Pero, una vez más, nos equivocamos. Somos conscientes de que esto ha ocurrido antes muchas veces, pero pensábamos que la crueldad que siempre se ha relacionado con la dureza de cualquier conflicto, y la desafortunada lógica de la guerra, iban a ir quedando poco a poco aparcadas.
Por desgracia, el trasfondo político sigue siendo el mismo: haya o no violencia por parte de ETA, la crueldad es otra de las armas que el Estado utiliza para amedrentar a la sociedad vasca e intentar impedir que escoja su propio camino. Crueldad extrema, alejada de las más mínimas normas humanitarias.
Afortunadamente no estuvo solo, pues en el módulo de aislamiento de Ocaña estaban también otros cuatro presos políticos vascos. A pesar de que ellos ya sabían lo que había ocurrido, porque habían hablado con sus casas, y en Euskal Herria la noticia había saltado a las portadas de medios como NAIZ, con mucho tacto le animaron a llamar cuanto antes a casa para notificarnos que estaba ya en Ocaña, y así permitir que le pudiéramos dar nosotros la noticia del fallecimiento. Posteriormente le arroparon y dieron todo el cariño del mundo, algo que él agradece enormemente, así como las preocupaciones y llamadas de todos los compañeros de Herrera.
Aunque demasiado tarde, ¿qué supuso para Pablo el encuentro en la intimidad en el caserío?
Una vez que sucede el desenlace, yo busqué en internet el teléfono de Lehendakaritza y pedí que me pasaran con Derechos Humanos. Poco más tarde me llamó Jonan Fernández, que ha hablado con nosotros en varias ocasiones, y en todo momento nos ha atendido con respeto e interés. En previsión de que aita fuese trasladado al caserío familiar y dadas las circunstancias, habíamos intentado ponernos previamente en contacto con la Consejería de Seguridad a través de diferentes medios, para ofrecer nuestra disponibilidad para colaborar en evitar situaciones de tensión. Como no parecía que estas gestiones dieran su fruto porque nadie se ponía en contacto con nosotros, le pedimos a Jonan que nos ayudara en esta tarea y le informamos en todo momento de nuestras intenciones. Pero desgraciadamente parece que no le hicieron mucho caso y primaron las cuestiones de «seguridad», probablemente porque se puso en primer plano el concepto de autoridad mal entendida que impera en las diferentes policías, sean estas de donde sean.
Probablemente por eso, inicialmente tuvimos nuestros más y nuestros menos con el responsable del operativo policial, porque llegó al caserío familiar solo unos minutos antes de la hora prevista para que llegara aita, y la orden que él traía no coincidía con la que nosotros teníamos del Juzgado de Vigilancia Penitenciaria. A pesar de que al final llegamos a un acuerdo, se echa en falta una nueva actitud por parte de la Ertzaintza, menos «securócrata» y más humana. Al parecer su mando insistía en impedir el acto de despedida y limitar el encuentro a una visita con la familia directa dentro de la casa. Finalmente se pudieron conciliar ambas cuestiones, pero con una fuerte carga de tensión inicial. En el futuro, para otros casos similares no estaría mal un poco más de flexibilidad y humanidad en esas circunstancias.
Lo cierto es que, una vez más, aita fue probablemente el más entero y el más sereno de los presentes. Su ánimo nos lo imbuyó a todos, y su participación en el modesto pero muy emotivo acto de plantar un nuevo roble que mira a la peña de Itxina, y que dará sombra a los juegos de nuestros nietos y de los nietos de nuestros nietos, ejerció de terapia tras una semana horrible.
Cuando en pleno acto de recuerdo a ama, al oír los primeros sollozos de sus nietos, les llamó, abrió sus brazos y los seis corrieron a protegerse a su alrededor, fue difícil contener las lágrimas, incluso para los propios ertzainas que le custodiaban.
Aita pudo abrazarnos luego a todos y reconfortarnos un poco. Los ertzainas se quejaban de que había «demasiada» familia… ¡pero es que es el aitite y tiene tres generaciones por debajo! Hermanos, hijos, nietos, sobrinos, sobrinos-nietos… Cuando, previamente a poder abrazarle, nos fueron identificando uno a uno, ya se dieron cuenta de que en realidad todos éramos familiares directos.
Todo salió de maravilla, tanto el clima como el acto y los besos de la gente que pudimos estar con él. Ama había llevado la enfermedad con muchísima entereza y nos había transmitido en todo momento una sensación de tranquilidad muy grande. Afortunadamente no ha tenido dolores ni sufrimiento, y eso, junto a su actitud ante la vida, nos ha ayudado muchísimo a todos, incluido a aita.
Fue una experiencia dura, porque en realidad estábamos dando el último adiós a ama, pero a la vez había en el ambiente una sensación de que algo nuevo nacía, que mirábamos hacia el futuro y que ella nos estaba animando y empujando a ello. Fue como una especie de ensayo de ese día de la libertad que tanto anhelamos todos, para aita y para el conjunto de nuestro pueblo.
En estos seis años de encierro, todos habíamos soñado siempre con que aita saliese antes de que la naturaleza se llevase a mi amama Mari Cruz, que falleció en junio a los 94 años, y que además de quererle con locura era la «animadora» familiar. Pero no solo eso no ha podido ser, sino que en estos últimos meses la enfermedad se ha llevado también a su hermano Jose Mari y a mi ama. Siempre pensamos que aita y otros muchos presos y presas vascas no cumplirían la totalidad de la condena, y que este año sería el último, pero cada día nos damos más cuenta de que probablemente lo harán hasta el último minuto. Porque se les llena la boca con la palabra justicia y democracia, pero en su cabeza solo aparece la palabra venganza.
Bajo la mirada del Gorbeia, en un paraje maravilloso, donde aita y ama han ido construyendo cada uno de ellos nuevas vidas más acordes con sus ilusiones y sus ideas (él con la ganadería, y ella con un pequeño agroturismo al que dedicó buena parte de sus últimos años de vida), tuvimos una cierta impresión de que se daba un «relevo», de que quienes vienen por detrás nuestro se encargarán de hacer realidad los sueños que los anteriores no pudieron alcanzar. Fue desde luego un día que toda su familia recordaremos mientras vivamos.
Gente de diferentes ideologías ha estado muy pendiente de lo que ocurría con su padre. ¿Qué pulso han percibido en la calle ante todo esto?
La gente está muy indignada. No lo entienden, no les cabe en la cabeza cómo alguien ha podido pasar por alto una situación de semejante crudeza sin tomar cartas en el asunto. Todo el mundo daba por sentado que le habrían traído. Cuando se enteran de que no ha sido así, no se lo pueden creer.
No es una cuestión política, es un asunto prepolítico. No lo entienden ni los propios votantes del PP. El Gobierno es incapaz de realizar el más mínimo gesto, ni siquiera humanitario, y llevan hasta tal punto sus paranoias que no se mueven ni un solo milímetro de lo que marca su ley. Hasta el límite de que si esa ley les deja algún margen para la crueldad lo aprovechan sin piedad. No se puede entender tanta inhumanidad.
Para colmo, todo esto en una persona que reúne en sí buena parte de las injusticias que este Estado comete contra los prisioneros vascos: fue condenado en un juicio de marcado impulso político, tiene 71 años, ha cumplido ya las tres cuartas partes de la condena, se encuentra dispersado a 600 kilómetros. Alguien a quien, por otra parte, podría pensarse que se le puede aplicar cierta flexibilidad en función de sus circunstancias, y que sin embargo sigue en primer grado, en aislamiento y catalogado como «muy peligroso», como la mayor parte de los presos y presas vascos.
Dicen que es porque no se arrepienten ni piden perdón, pero como suele decir aita: «¿A quién tengo que pedir yo perdón por haber impulsado un periódico? ¿No serán ellos los que me tienen que pedir perdón a mí por haberlo cerrado y haberme metido a la cárcel?».
«En el fondo hay una apuesta contra el derecho a decidir; piensan que sin contundencia esto se les escapa»
Después de lo ocurrido, llega el acto de Herrira contra la dispersión del pasado viernes y la Ertzaintza irrumpe en la plaza para retirar la fotografía de Pablo que acompañaba a la de Judith, recién fallecida. ¿Qué sucede en la plaza, en la que se encontraban con centenares de personas? ¿Y cómo valora la familia esta intervención?
Es duro enfrentarse a la crueldad de Instituciones Penitenciarias, pero al menos la cercanía y el apoyo de los de alrededor, de todas las ideologías y partidos, te hace pensar que es un problema de incomprensión absoluta por parte de quienes deciden del Ebro para abajo. Sin embargo, cuando observas que personas bajo la disciplina del Gobierno Vasco caen también en la misma dinámica, la indignación crece hasta tal punto que puede llegar a desbordarse. Eso es lo que pudo ocurrir el viernes pasado, y por suerte no sucedió.
Alrededor de 20 ertzainas antidisturbios encapuchados y fuertemente armados irrumpieron en los pórticos de la plaza. Cuando les vimos desde la pancarta, yo en nombre de la familia me dirigí a ellos. Por su parte el alcalde estaba pidiéndoles que se fuesen de la plaza. Pretendían quitar la foto de aita, que se encontraba junto a la de ama al pie de la concentración. Afortunadamente se conformaron con identificar a un responsable de su colocación, porque si llegan a empeñarse en arrancar la foto, con el nivel de irritación por lo sucedido la semana anterior que había entre quienes prácticamente llenaban la plaza, no sé qué hubiese pasado.
Eso sí, para marcharse requerían la identificación de un responsable de la colocación de la misma. Yo les indiqué que había sido responsabilidad de la familia, que queríamos que -al menos en fotografía- por unos minutos hubiesen podido permanecer juntos en aquel acto de denuncia de la dispersión, y que por tanto me hicieran responsable a mí.
Les pregunté de dónde había partido la orden y me indicaron que era la propia Ertzaintza la que había establecido un operativo preventivo para evitar la exhibición de la foto. Me pidió que la retirase, y le dije que no estaba dispuesto, que si ya me habían tomado la documentación a qué venía pedir que se retirase. Le dije que, después de todo lo que habíamos pasado, no pensaba que nadie tuviese valor para ir a separarles en aquella fotografía, y que desde luego si alguien tenía el valor para hacerlo debía ser una persona muy indigna de ser llamada así.
Él me contestó que abrirían diligencias, y yo le dije que me daba exactamente igual, que la fotografía no se iba a retirar. El problema es quién en la Ertzaintza puede ser tan cruel como para dar una orden así, y cómo sus responsables políticos pueden admitirlo.
¿Cuál es la imputación y qué supone esto ahora en la familia?
Lo cierto es que es algo tan ridículo que confiamos en que ni siquiera llegue a ningún tribunal. Queremos pensar que tuvo más que ver con alguna iniciativa de algún mando intermedio que quería ganar puntos, y que se quedará ahí.
Lo peligroso es que por una iniciativa así podría haberse producido un verdadero problema en la plaza si se empeñan en retirarla. Porque la concentración denunciaba algo muy claro: que la dispersión no solamente afecta a los presos, sino fundamentalmente a sus familiares. Algo como lo que ha pasado podía haberse evitado simplemente finalizando con la política de dispersión. Tal y como nos indicaron en Herrera, los traslados dentro de la misma comunidad se realizan directamente por la propia cárcel y se pueden articular de inmediato. Es decir, nada de esto hubiese ocurrido, porque aita hubiera estado con ama al día siguiente de la orden judicial. Bueno en realidad hubiese estado muchas más veces, porque probablemente hubiese podido acudir a una cárcel que estuviese a media hora de casa, y no a seis horas de camino.
Si para denunciar esto se ha empleado de manera simbólica la unión de estas dos personas en una fotografía… que alquien pretenda ver en eso enaltecimiento de nada o ataques a la dignidad de nadie parece un despropósito que solo puede ser fruto del odio y de la ceguera mental.
Tras todo lo que ha pasado, ¿cómo valoran la actuación de otro laudioarra, Carlos Urquijo, delegado español, al vetar su padre como pregonero? ¿Y sus posteriores declaraciones sobre la dispersión, tildándola de «anécdotica»?
Es evidente que con respecto a la situación en las cárceles existe una enorme insensibilidad por parte de los cargos políticos de PP y PSE. Algo que resultaría comprensible en otras épocas marcadas por la confrontación, pero que cuesta mucho comprender ahora, si no es por el miedo atroz que tienen a que las cosas cambien.
En el fondo hay una gran apuesta política contra el derecho a decidir, y piensan que si no actuan con contundencia esto se les puede escapar de las manos. Entienden que el avance en el camino hacia la paz es un obstáculo para sus intereses, porque puede conllevar una ampliación del sector soberanista, y por eso prefieren mantener espacios de confrontación y de crispación, con la intención de que generen miedo y acobardamiento.
Pretenden agotar cualquier espacio, no ya de solidaridad, sino incluso de mínima simpatía hacia personas que son apreciadas y queridas por su convecinos y convecinas. Les molesta hasta la existencia de un amplio apoyo a una solución pacífica. Pero deberían saber hace mucho tiempo que con eso no consiguen más que lo contrario de lo que pretenden. Solo consiguen aumentar la solidaridad, la simpatía y el cariño hacia personas como aita. Solo consiguen poner en evidencia que sin el apoyo de la estructura del Estado (incluyendo a la Guardia Civil y al Ejército), si se basasen exclusivamente en el resultado de las urnas, no serían nada en nuestro pueblo. N.G.

TXABI ETXEBARRIETA

septiembre 3, 2013
MEMORIA HISTORICA

MEMORIA HISTORICA

Memoria Histórica, eso, precisamente eso, es lo que debemos tener los vascos, y la debemos tener para recordar a nuestros héroes, a los que dieron la vida por construir una patria libre y soberana, a esos mártires de la libertad que no dudaron en dar sus vidas para que Euskal Herria sea lo que le corresponde, una nación libre y soberana.
Vamos a comenzar la serie de Memoria Histórica con el primer marti de la época moderna, es decir, desde que esas tres amadas siglas, ETA, irrumpieron en la vida vasca para escribir páginas de gloria con letras de oro.
Vamos a comenzar la Memoria Histórica con Txabi Etxebarrieta, quie murió asesinado por un mercenario extranjero cuando apenas contaba 23 años. ue el primer marti de ETA, y también fue elprimero en causae una baja al criminal enemigo invasor.
Vamoa a ver su historia sacada del Blog de AHAZTUAK:

TXABI ETXEBARRIETA. MUCHO MAS QUE “EL PRIMERO QUE MATÓ Y EL PRIMERO QUE MURIÓ”
Sólo vivió 23 años, pero la figura de Txabi Etxebarrieta ha sido resaltada en los 40 transcurridos desde entonces por gentes tan dispares como Jorge Oteiza, Mario Onaindia o Julen Madariaga. Uno de sus compañeros de militancia más próximos, Goio López Irasuegi, dejó una frase para la historia: «Txabi fue el primero que mató y el primero que murió». Pero fue además mucho más que eso.
Pese a su temprana muerte, Etxebarrieta, licenciado en Económicas por la Universidad de Deusto, había dirigido ya para entonces la V Asamblea de ETA, en la que él mismo definió conceptos como el de «pueblo trabajador vasco», totalmente novedosos. Había redactado también los manifiestos de la organización de cara al 1 de Mayo o al Aberri Eguna.
Aquella V Asamblea pasa por ser uno de los momentos políticos claves en la historia del país, según reconocen historiadores de todas las tendencias. Y el papel de Etxebarrieta en la misma también ha sido elogiado por personas tan poco sospechosas como Patxo Unzueta, entonces compañero de militancia y hoy periodista y columnista de “El País”. En “Los nietos de la ira” (1988), Unzueta escribe que «como presidente y moderador de la reunión, mantuvo una actitud sensata y equilibrada (…) Hay que recordar que Txabi Etxebarrieta era un hombre muy culto para su edad, al que no le resultaban extraños los debates sobre la `nueva izquierda europea’ que por entonces estaban de moda (…) Tampoco se puede decir que, en esta época, su visión del nacionalismo fuese de tal tipo que ignorase o despreciase lo que ocurría en el resto del Estado».
Mario Onaindia, que comenzó en ETA y acabó en el PSOE, cuenta en sus memorias que había sido captado por Etxebarrieta y explica qué es lo que sintió al conocer la noticia de su muerte en Benta Haundi: «Me invadió una enorme e incontrolable sensación de orfandad». Aunque el fallecido Onaindia apunta en el libro que él ya dudaba del camino emprendido por la organización en aquel momento, «por encima de estos sentimientos estaba el hecho de perder un amigo». «Estaba claro que nuestra vida estaba plenamente determinada por aquella muerte y ya no teníamos posibilidad de marcha atrás. Sería una traición», escribiría Onaindia 33 años después.
Para los suyos, Txabi Etxebarrieta fue un líder nato. Incluido para su hermano mayor, José Antonio, de cuya mano hizo toda su carrera política. El abogado escribió a su muerte que «su ausencia es un vacío que, sin vergüenza, sólo podemos llorar. Ciertamente -a pesar de sus aparentes pocos años- Txabi era un líder, y, lo que es más, era un líder simpático. No por cálculo o por querer hacerse agradable. Txabi era simpático porque era profunda, intensamente humano». Lo mismo reflejaba Jokin Gorostidi, con quien iba a encontrarse en Beasain cuando fue tiroteado: «Era un gran militante, un gran revolucionario, un verdadero líder. Conectaba con la gente enseguida, y con los compañeros era cariñoso hasta en los peores momentos». Y el historiador José María Lorenzo Espinosa resalta que su final conmocionó a todos, desde el PNV hasta CCOO.
Su incorporación a ETA se sitúa ya en 1962, aunque hasta cinco años después no tendría que optar por la clandestinidad. Entre tanto, el joven Etxebarrieta desarrolló todas sus inquietudes no sólo políticas, sino también culturales. Leía con fruición a Dostoyevsky, Whitman, Neruda, Baudelaire, Otero, Shakespeare, Ibsen… En las tertulias de los cafés de Bilbo, en pleno renacimiento cultural vasco, compartió debates con gentes como Jorge Oteiza o el poeta Blas de Otero. El escultor no ocultaría su conmoción por los hechos de Tolosa: «Sacrificado en Benta Haundi, el primero de nuestra última Resistencia», escribió Oteiza. «Con la foto del periódico en las manos, lo veía nublado, diferente, no podía entender que lo habíamos perdido para siempre, que lo habíamos perdido todos. Cuando suba a Arantzazu el 1 de noviembre, tengo decidido que pondré en lo alto, en el regazo de la Madre, al Hijo muerto, mirando al cielo, gritando, hablando, no lo sé…».
El encarcelamiento de José Antonio, acusado de pertenecer a EGI, cuando el hermano pequeño sólo tenía 16 años, fue inevitablemente uno de los impulsos para que Txabi adoptara un compromiso político de tal nivel. Otro se lo proporcionó el conflicto laboral de Bandas, la fábrica vizcaina de la que fueron despedidos 564 trabajadores. Pero eran además los meses del Che Guevara, de Cuba, de Vietnam, de Argelia, de Mao, de mayo de 1968… cuestiones todas ellas que el joven estudiante de Económicas absorbió como una esponja.
Todo ello moldearía su decisión de optar por la lucha, incluida la armada, y hacerlo con todas las consecuencias. Un militante anónimo de ETA recuperaría una frase suya en la publicación “Iraultza”, fechada en noviembre de 1968: «Si todos nos quedáramos en casa, a la espera de un cambio, el pueblo moriría (…) La libertad no vendrá de por sí, si nosotros no la impulsamos (…) Creo que llegaré a los 25 años, quizás también a los 30, pero no me moriré en la cama».

Pues esta es la Memoria Histórica que no podemos dejar de acudir a ella para recordar a estos héroes.
El indeseable txakurra ejecutado por nuestro gudari era un tal Posadas Pardines o lo que es lo mismo, un simple número de la guardia cívil española, un indeseable que llegó a nuestera patria dispuesto a acabar con la vida de cualquier vasco que luchase por la libertad y fue otro miserable, otro lacayo al servicio del gobierno invasor e igual que el anterior, quien acabara con la vida de nuestro patriota.
Aquí no hay dinero, aquí hay hombres generosos luchando por la libertad de un pueblo y el pueblo, jamás puede olvidar a los que dieron su vida por su libertad.
Son los nombres de ellos los que deben ir en las placas de nuestras calles, avenidas, plazas y callejones. Son ellos los que merecen un monumento en nuestros pueblos y ciudades.
Esto es Memoria Historica, recordando ahora a nuestro querido gudari Txabi Etxebarrieta
¡GORA EUSKAL HERRIA ASKATUTA!
¡GORA TXABI ETEBARRIETA!