RECUERDOS DE LA LUCHA VIII

PEGATINA PRO APALA

PEGATINA PRO APALA

APALA
Su nombre saltò a la fama un dìa en el que demostrò su valor.
Apenas contaba 20 años cuando ya era un guerrillero vasco. Habìa decidido dedicar su vida a la libertad de su patria invadida por un criminal invasor..
Nacido en el pueblo guipuzcoano de Ataun caminaba un dìa por las calles de su paìs cuando se encontrò con un control de las tropas invasoras de la guardia civil.
Dos extranjeros invasores con sus uniformes verdes odiados por el pueblo se acercaron al joven para pedirle su carnè de identidad. Estaba perdido. Era un miembro del glorioso ejèrcito de liberaciòn nacional vasco y no podìa enseñar el carnè, el que por otro lado aquellos indeseables sujetos no tenìan ningùn derecho a pedirle. El joven vasco estaba en su paìs, los dos extranjeros no.
Lleno de valor reacionò de forma por demàs heroìca ante la desventaja de fuerzas. Sacò su arma, la que usaba para liberar a Euskal Herria de la represiòn, e hizo fuego contra los dos invasores, los que perdieron la vida mientras que èl comenzaba la retirad por monte.
Sin embargo y al parecer por la pèrdida finalmente del carnè, fue identificado y su nombre saliò en todos los medios de comunicaciòn convirtièndose desde entonces en uno de los màs famosos y queridos guerrillero vasco.
Cuando la desapariciòn de Pertur volviò a ser nombrado con insistencia por lo que ya conocemos. Fue de los ùltimos compañeros en estar con èl y esto fue aprovechado por el enemigo para… a pesar de haber en un principìo reivindicado la acciòn, luego echar la culpa a Apala de tener que ver con su muerte.
La respuesta del pueblo a la gran confusiòn que querìan crear los enemigos del ejèrcito vasco fue contundente: ¡Apala no es traidor! Fue la consigna que por tiempo recorriò pueblos y ciudades de Euskal Herria. Pasaba el tiempo y grandes luchas se suscitaban por la amnistia general, como la ya ilustrada de aquella segunda semana Pro-Amnistia que se saldo con varios muertos y numerosos heridos.
Si la represiòn era grande y parecìa no tener fin, el pueblo vasco no se cansaba de luchar y apenas salìa de la ùltima batalla cuando ya se veìa envuelto en otra.
Fueron dìas despuès de las sangrientas batallas por la Amnistia y como un año despuès del caso pertur, cuando un dìa, 3 de junio, se conociò la triste noticia de que el bravo guerrillero vasco habìa sido detenido en Iparralde.
Miguel Àngel Apalategui Ayerbe conocido como Apala, estaba en manos del invasor francès y peligraba su libertad ante el pedido de extradicciòn a España. De nueva cuenta el pueblo vasco comenzaba otra titànica lucha para librar al hèroe de la prisiòn.
Desde el dìa siguiente de su detenciòn comienzan las movilizaciones. Casi a diario una manifestaciòn se planta delante del consulado de Francia en San Sebastiàn a los gritos de: ¡Apala askatu! (Apala Libertad) ¡Extradiciòn No no no! Y otros similares.
El viernes 10 se entrega al consul francès sesenta mil firmas encontra de la extradiciòn y otras veinte mil màs seràn entregadas en el juicio.
Ahora no hay un sòlo pueblo o ciudad de Euskal Herria en donde no se recuerde al bravo luchador vasco y se manifieste contra la extradiciòn. Pegatinas con el nombre del Hèroe luciran en los pechos de miles y miles de ciudadanos y ciudadanas vascas. Las muchas manifestaciones que se suscitan por todos los lugares vuelven a ser reprimidas con gran violencia, màs como siempre, el pueblo vasco, el verdadero, el que ama a su patria y la quiere ver libre de invasores extranjero, se enfrenta sin màs armas que las manos a las tropas extranjeras.
Numerosas encerronas se hacen en las iglesias de pueblos y ciudades. Si el joven y bravo guerrirllero puso su vida al servicio de su pueblo ahora el pueblo debe luchar por su libertad.
Llega el dìa del juicio y Apala no està sòlo. Cientos de vascos se trasladan hasta la ciudad francesa en donde va a ser juzgado nuestro hèroe. Ni un sòlo momento dejan de animarlo con sus cànticos y consignas.
El luchador vasco està en huelga de hambre y presenta un aspecto demacrado. Se sienta en el banquillo de los acusados. En la sala hay algunos conocidos polìticos, los cuales han ido a atestiguar que lo hechos imputados a Apala son polìticos. Entre ellos se hallan, por increible que parezca, Txiki Benegas y Carlos Corcuera. Ambos figuras del PSOE. Es curioso que estos enemìgos afèrrimos de nuestro glorioso ejèrcito, hoy partidarios de que todos los de ETA estèn en la càrcel y sean extraditados, en aquel entonces fueron a un juicio a evitar la extradiciòn de un etarra. Pero es màs curioso todavìa que antes para estos traidores el ejecutar guardia civiles era un acto polìtico y ETA en sì era polìtica, hoy en dìa es un acto criminal o de delincuencia y eso, delincuentes son los de ETA. ¿No es esto cinismo, no es esto hipocresìa? Ahora resulta que hasta los guardia civiles ejecutados por Apala estàn entre las vìctimas del terrorismo, cuando antes para esta gente estaban simplemente entre las fuerzas represivas del gobierno, antes su ejecutor debìa estar libre ahora debe estar en la càrcel. ¿Còmo hay personas que sigan creyendo y hayan dado su voto a estos traidores y cìnicos?
Tras el juicio, en el cual no queda nada claro, salvo que el propio Apala se declara polìtico, sigue la tenaz lucha.
Un viernes se manifiestan en San Sebaztiàn veinte mil personas exigiendo la libertad de Apala. La policìa carga contra la multitud y ocasiona cinco heridos y numerosos contusionados. Al dìa siguiente se realiza otra manifestaciòn por el mismo motivo y el nùmero de heridos es de veinte.
Cuarenta personas deciden en solidaridad con Apala comenzar una huelga de hambre.
El estado de salud del luchador va empeorando y el 25 de julio lo reportan como grave. El pueblo ahora ya no tiene que luchar sòlo por evitar la extradiciòn sino tambièn por salvarle la vida.
El mismo 25 se efectua otra manifestaciòn con un saldo de 18 heridos.
El 3 de septiembre se anuncia el estado de coma de Apala. Las concentraciones por toda Euskal Herria son gigantescas. Tres dìas despuès se declara en Francia la libertad provisonal y vigilada del hèroe vasco Miguel Àngel Apalategui Ayerbe conocido por todos como Apala.
Una victoria màs del pueblo vasco contra el criminal invasor español. Sòlo con la lucha se conseguirà la libertad de Euskal Herria como se consiguiò la de Apala.
Muchos años despuès, afortunadamente, el guerrillero vasco sigue libre.
Estè donde estè que tenga toda la suerte del mundo y desde haciaeuskelherrialibre nuestros mejores deseos y un fuerte abrazo. Porque Euskal Herria tiene hombres como Apala serà libre.

+++ Gregorio Marichalar Ayestaràn. Asesinado por las fuerzas invasoras de la guardia civil en mayo del 77 en Renterìa.

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Una respuesta to “RECUERDOS DE LA LUCHA VIII”

  1. pepe Says:

    vaya panfleto qu te has tirado. Vaya mierda

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